Efe/ Lima. El ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, aclaró hoy en Lima con su homólogo italiano, Franco Frattini, el "malentendido" provocado por las palabras de la vicepresidenta española, María Teresa Fernández de la Vega, sobre la política de inmigración italiana. De la Vega dijo hoy que el Gobierno español "no comparte las actuaciones que pueden exaltar la violencia, el racismo y la xenofobia", tras ser preguntada por el paquete de medidas que prepara el Ejecutivo de Silvio Berlusconi para luchar contra la inmigración ilegal. Moratinos, de la misma forma que había hecho previamente el secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, con el embajador italiano en España, ha explicado a Frattini en Lima, donde ambos asisten a la V Cumbre UE-América Latina y Caribe, que De la Vega se refería a los ataques racistas contra campamentos de gitanos rumanos ocurridos en Italia. Fuentes del Gobierno español informaron de esa conversación ante las interpretaciones "desmesuradas" de que estaban siendo objeto las palabras de la vicepresidenta por parte de los medios de comunicación italianos. Las mismas fuentes aseguraron que, en contra de lo que se había informado por parte de la delegación italiana, Zapatero y Frattini no hablaron de este asunto, ya que la polémica fue posterior, durante una breve conversación que mantuvieron en la capital peruana. Por su parte, López Garrido explicó que el embajador italiano en España se ha quedado "muy satisfecho" con las explicaciones que le ha dado. El secretario de Estado para la UE ha trasladado al diplomático italiano la condena de España a los ataques racistas sufridos por los campamentos de gitanos rumanos, que la política española se fundamenta en la legalidad y que el Gobierno español es partidario de que haya una política europea de inmigración.