El equipo de baloncesto burgalés, que la próxima campaña militará en Liga Femenina 2, ya tiene garantizado el presupuesto para la próxima campaña. Sus más firmes patrocinadores, la empresas de construcción Arranz Acinas y Jopisa, ya han confirmado su continuidad.
El presidente de la entidad burgalesa, Emilio Marcos, y el vicepresidente, Javier Ruiz, se reunieron días pasados con los empresarios Jesús Arranz y José Piedra. En la misma les confirmaron su apoyo decidido por el baloncesto femenino y, al menos, seguirán una campaña más. La pérdida de la máxima categoría nacional no ha sido obstáculo para que ambas empresas prosigan con su colaboración con un club del deporte burgalés.
Cambio de técnico
Una vez dilucidado el aspecto económico, la entidad deportiva ha empezado a confeccionar la plantilla para el próximo ejercicio.
Todo apunta a que Tito Sobrín no continuará en el banquillo burgalés. «En la reunión que mantuvimos la pasada semana ambas partes estuvimos totalmente de acuerdo con el proyecto deportivo. Solo quedaba pendiente el aspecto económico. Al día siguiente presenté una oferta al representante de Tito Sobrín, después de unos tiras y aflojas le presenté otra opción y no he recibido respuesta, por lo que entiendo que no existe ningún interés por continuar en Burgos», explica el vicepresidente del Arranz Jopisa, Javier Ruiz.
Ante esta nueva situación ya se ha puesto a negociar con otros entrenadores. Parece ser que hay una terna de técnicos que interesan, sin embargo, las principales gestiones se están centrado en el cántabro Javier Béjar, técnico con experiencia en el baloncesto masculino (Alerta Cantabria) y en el femenino. Los otros nombres que suenan son Jacinto Carvajal, del Cáceres de Liga Femenina-2, y Jorge González, del Pabellón Orense en la misma categoría.
Por último, comentar que no seguirán las internacionales Marta Zurro ni Anna Cruz.