El encuentro estuvo muy disputado en la primera parte.
El Mirandés se desplazaba a tierras sorianas para enfrentarse a un rival teóricamente inferior como es el Almazán, que hasta la fecha sumaba tan solo tres puntos y ocupaba una de las posiciones de descenso. Los pupilos de Luis de Miguel, curiosamente, venían de cosechar su único triunfo de la temporada la semana pasada ante el Real Ávila y llegaban a este partido con la moral por las nubes a intentar dar la sorpresa ante el conjunto mirandesista.
Finalmente el conjunto de Miranda de Ebro se impuso al Almazán por 0-3, pero la empresa no resultó nada sencilla. Los de Julio Bañuelos tuvieron que esperar hasta la segunda parte para sentenciar el encuentro y la relajación final, pese a la renta conseguida anteriormente, pudo costarle cara. De hecho esta relajación no gustó nada a Bañuelos, según comentó tras el partido.
En los primeros compases del partido el Mirandés no especuló lo más mínimo y enseguida se fue a por el triunfo.
Los de Julio Bañuelos controlaban el partido a su antojo, gozaban de la posesión del balón y llegaban con fluidez a las inmediaciones del área rival. Pero poco apoco este dominio se fue diluyendo como un azucarillo y los locales, por mediación de una fuerte presión en el centro del campo, fueron asentándose sobre el terreno de juego y empezaron a crear algo de peligro sobre la meta defendida por Triviño.
La moqueta de La Arboleda, debido a la lluvia que cayó sobre el campo antes del inicio del partido, se encontraba más rápida de lo normal y el balón se deslizaba con rapidez sobre ella, aunque las condiciones tampoco eran del todo malas; si cabe aceleraba el ritmo del juego.
Una de las ocasiones más claras de la primera parte la tuvo Pablo en sus botas cuando éste cogió un balón fuera del área y tras deshacerse de dos defensores del Almazán se plantó ante Fran pero el guardameta local detuvo su remate.
No hubieron muchas oportunidades claras en estos primeros cuarenta y cinco minutos, pero en el minuto 37 Gámiz disparó con peligro pero su chute salió por encimadle larguero.
La jugada polémica de la primera parte iba a tener lugar en el minuto 45, cuando ya prácticamente los jugadores se encaminaban hacia los vestuarios. Gámiz envió el cuero al fondo de las mallas del Almazán, pero el arbitró señaló una supuesta carga ilegal del jugador mirandesista sobre el cancerbero local, Fran. Así pues, el tanto quedó anulado. Los burgaleses reclamaron, pero no sirvió de nada.
Aún quedaría tiempo para que el Almazán gozara de su ocasión antes del descanso. Fue en un libre directo botado por Bachi que salió por encima del larguero. Con la igualada inicial se llegó al descanso.
SENTENCIA. En la reanudación la actitud de ambos equipos fue calcada a la del comienzo del encuentro, pero esta vez los de Bañuelos si que estuvieron acertados de cara a puerta para finiquitar rápidamente el choque.
En el minuto 49 el Mirandés inauguró el marcador a cargo de Pablo tras una buena combinación de todo el equipo que el pichichi no dudó en culminar dentro del área batiendo al portero por bajo.
El dominio de los burgaleses era total y fruto de ello no iba a tardar en llegar el segundo tanto. Sigue dominando el Mirándés. Pero antes, en el 54 y tras un saque de esquina, Jesús Sánchez remató a bocajarro pero su remate acabó fuera.
Cinco minutos después llegaría el 0-2, obra de Iván desde los once metros después de que el colegiado señalara penalti por falta de Márquez a Tato dentro del área. Y poco después llegó la puntilla del tercer gol en un remate de cabeza de Palacios dentro del área.
Fue entonces cuando el Almazán se vio obligado a adelantar sus líneas y empezó a llegar con peligro sobre las inmediaciones de Triviño, pero sus delanteros, como siempre, erraban en boca de gol y los mirandesistas no tuvieron que lamentar nada.