Los bancos que cotizan en el selectivo Ibex-35 han perdido 12.933 millones de euros desde el estallido hace nueve meses de la crisis hipotecaria de Estados Unidos en Europa, con la excepción del Santander, cuya capitalización aumentó en dicho período en más de 813 millones.
Además de por la depresión de las subprime, esta caída en los mercados de la banca española, que en cualquier caso ha sido muy inferior a la de sus homólogos europeos, ha estado propiciada por el fin del boom inmobiliario, que ha impulsado una disminución de la actividad crediticia y un aumento del riesgo.
Según datos recabados en los últimos meses, el mayor deterioro correspondió al BBVA, que acumuló más de la mitad de las pérdidas totales al reducir su capitalización bursátil en 7.430 millones de euros desde el 9 de agosto, día en que la entidad BNP Paribas Investment Partners suspendió del valor liquidativo de tres fondos por los efectos de la crisis.
No obstante, varios analistas consultados coincidieron en comentar que la ampliación de un 5,5% del capital que realizó la entidad presidida por Francisco González en septiembre de 2007 para costear parte de la compra del banco estadounidense Compass perjudicó «seriamente» a la cotización del valor.
En el caso de Santander, la evolución positiva en Bolsa podría explicarse no solo por la operación de compra del ABN Amro en 26.775 millones, que sin duda benefició al valor, sino por su plan estratégico.
Desde Renta 4 incidieron en que es importante que los accionistas se crean los objetivos de cada entidad, y valoraron que el grupo presidido por Emilio Botín fijase unos objetivos cualitativos en su día del inversor el 14 de septiembre del pasado año.
Peores condiciones. En la misma línea, los expertos de Intermoney apostaron a largo plazo por Santander, si bien destacaron que el momento negativo que atraviesa el sector y las peores expectativas de crecimiento macroeconómico seguirán «golpeando» a toda la banca «indiscriminadamente» durante 2008 y especialmente en 2009, «cuando la crisis de la construcción se intensifique».
El estallido de la burbuja inmobiliaria, subrayaron, ha perjudicado más a la banca minorista, ya que ha endurecido «aún más si cabe» las condiciones crediticias en consonancia con el empeoramiento de la calidad de las hipotecas, con aumentos de la morosidad y bajadas en los ratios de cobertura.
Intermoney reconoció que Santander y BBVA se han beneficiado de su diversificación geográfica y de las buenas perspectivas de crecimiento, frente a una mayor posición de la banca mediana a la crisis inmobiliaria española.
Así, las demás entidades que cotizan en el Ibex 35 han visto como disminuía su capitalización en los últimos meses; Popular la redujo en 3.050,74 millones, Sabadell, en 1.505,54 millones, y Bankinter, en 1.254,13 millones.
La firma financiera del selectivo español que menos perdió en estos meses fue Banesto, cuya capitalización bursátil bajó en 505,47 millones de euros.
Para este ejercicio, los analistas de Intermoney indicaron que los retos a los que se enfrenta el sector bancario pasan por un incremento de los costes de financiación, unas menores comisiones esperadas y una ralentización de la inversión crediticia.
Por su parte, desde Ahorro Corporación destacaron que la evolución del beneficio por acción de los bancos españoles dependerá de las provisiones por insolvencias que éstos tengan que hacer.