Las fuertes lluvias y vientos en la mitad sur de España causaron ayer heridas a cuatro personas, varios destrozos materiales y la rotura en dos del buque Fedra, de bandera liberiana, que encalló en la noche del viernes en aguas de la Bahía de Algeciras. Tras unas horas de incertidumbre, se supo que se había producido un vertido de combustible ligero -indeterminado-, del que fueron rescatados sus 31 tripulantes. Por el otro lado, el barco Tawe, con pabellón del mismo país africano, sin carga y con 22 personas a bordo, embarrancó horas más tarde en una zona cercana, y tiene pérdidas en un tanque. El fantasma del Prestige amenaza a la zona.
Ante la fuerza del viento esta última embarcación recogió el ancla y salió a capear el temporal aunque, finalmente, fue arrastrado por el viento hasta embarrancar. La Junta de Andalucía activó el Plan Territorial de Emergencias ante la posibilidad de que el combustible que se está vertiendo al mar llegue a tierra.
El Gobierno de Gibraltar no sabe qué hacer aún con el primer carguero, de 220 metros de eslora y 35.000 toneladas, que se halla en sus aguas jurisdiccionales, y agradeció la ayuda española. Asimismo, la empresa Titan Salvage, encargada del salvamento del barco chatarrero New Flame, que encalló en la misma zona en agosto de 2007, prestaron su apoyo en las tareas de control del buque Fedra.
El temporal está siendo tan fuerte que, hasta el momento, Salvamento Marítimo registró en unas horas más de 200 incidencias en el transitado Paso del Estrecho.
Asimismo, el PP anunció ayer una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado para la creación de un Centro de Seguridad Marítima Integral en la Bahía de Algeciras, a raíz de los dos siniestros registrados en las últimas horas en la zona. Además, el alcalde de La Línea, Juan Carlos Juárez (PP), afirmó en un comunicado que «no es de recibo que cada vez que haya un temporal en el Estrecho el medio ambiente sufra por los barcos». Aprovechó para reprochar al Ejecutivo autonómico y al Ministerio de Fomento que no hayan aprendido nada de lo ocurrido en 2007 con el buque Sierra Nava, que encalló, igual que el Tawe, en la Punta de San García.
Las dos organizaciones ecologistas del Campo de Gibraltar, Verdemar-Ecologistas en Acción y Agaden, denunciaron también los hechos y culparon de los dos siniestros marítimos a las autoridades españolas y gibraltareñas.
Antonio Muñoz, portavoz de Verdemar-Ecologistas en Acción, exigió la dimisión del capitán marítimo de Algeciras, Alfonso Marquina, y del presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA), Manuel Morón, a quienes responsabilizó de los continuos incidentes marítimos que se registran en la bahía y que representan un «grave perjuicio» para el medio ambiente. Por otra parte, el responsable de Agaden, Juan Antonio Carrasco, aludió a la «crisis crónica de catástrofe medioambiental» que vive la bahía algecireña y anunció que pedirá a la Fiscalía de Medio Ambiente que depure responsabilidades.