Las familias de cada uno de los 62 militares y guardias civiles fallecidos el 26 de mayo de 2003 en el accidente aéreo del Yak-42 han recibido una invitación personal de la ministra Carme Chacón para asistir a la inauguración del monumento instalado por Defensa para recordar a las víctimas en la base militar Cid Campeador de Castrillo del Val (Burgos).
La sede del Regimiento de Ingenieros número 1, en el que estaban destinados veinte de los finados, acogerá el lunes 26 de mayo «un merecido homenaje a aquellos que siempre estarán en nuestro recuerdo», asegura en su misiva la nueva titular de Defensa, que presidirá el acto salvo imprevistos de última hora, tal y como confirma al final del escrito. «En espera de poder saludarle personalmente en este acto, reciba un afectuoso saludo que le ruego haga extensivo a todos los miembros de su familia», concluye.
La Asociación de Familias de Víctimas del Yak-42 destaca en un comunicado de prensa que por primera vez se recuerda esta tragedia dentro de un recinto militar español con la colocación de un monumento anunciada el 17 de abril del año pasado, cuando el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, dedicó un parque a la memoria de los militares desaparecidos cuando regresaban tras completar su misión en Afganistán. Existe un monolito en la base de Kabul desde septiembre de 2003, mientras que en Turquía se levantan desde mayo de 2004 otros dos monumentos, uno en el lugar donde se estrelló el avión, llamado monte Pilav, y otro en la localidad más cercana, Maçka.
Este colectivo recuerda que solo las ciudades de Zaragoza y Valencia han honrado la memoria de sus fallecidos con el nombramiento de hijos predilectos u adoptivos, mientras que la Comunidad de Madrid comprometió la Medalla de Oro al mérito ciudadano, que aún no ha sido concedida. Por contra, Burgos fue la ciudad más golpeada por la catástrofe aérea y «sigue siendo también la capital del olvido para los fallecidos», opina la asociación, que mantiene abiertos varios frentes judiciales por el accidente.