El comité ejecutivo de la Cámara de Comercio ha querido sumarse a las celebraciones del 125 aniversario de la fundación del Círculo Católico de Obreros. De esta forma, la institución empresarial, encabezada por su presidente, Antonio Méndez Pozo, declaró que no se entendería lo que hoy en día significa Burgos sin organismos como el Círculo «que han impulsado con fuerza el motor económico de esta ciudad». Méndez Pozo entregó ayer al presidente del Círculo Católico de Obreros, José Ortega González, la mención ‘Hermes’, con la imagen del Dios Mercurio, patrón de los comerciantes de la antigua Roma. Desde «la más profunda admiración» el presidente cameral reconoció la dilatada labor de la institución católica durante toda su existencia, en especial con la creación de la entidad de ahorros Cajacírculo, la segunda más solvente de España.
Desde que naciera en 1883, el Círculo Católico ha estado íntimamente vinculado con los núcleos empresariales y se ha involucrado en la ayuda a los trabajadores para su formación integral. Los pequeños empresarios e industriales de finales del siglo XIX colaboraron en la creación del Círculo para canalizar la formación de los trabajadores, la fortaleza de la familia, la educación de los hijos y «levantar el porvenir de la ciudad», como recordó Ortega González.
Conciliación laboral
Ángel Sedano fundó el Círculo hace ya más de un siglo y desde los orígenes de esta institución, se luchó por lograr una conciliación laboral entre los empresarios y los trabajadores. «Dentro de un espíritu cristiano y desde los valores humanos que el Círculo siempre ha defendido», apuntó su actual presidente.
En la actualidad, este organismo cuenta con cerca de 4.000 socios, hombres y mujeres, procedentes de diferentes ámbitos profesionales y sociales. En el seno del Círculo se alumbraron las agrupaciones por actividades profesionales, los sindicatos católicos y, especialmente, Cajacírculo, el buque insignia de la asociación que sigue fielmente sus valores.