A seis días para que se celebre la segunda vuelta de las elecciones al Rectorado de la Universidad de Burgos, el catedrático de Historia del Derecho, Emiliano González, y el de Derecho Romano, Alfonso Murillo, despliegan su estrategia para sumar el mayor número de apoyos entre los diferentes colectivos universitarios.
Emiliano González ha propuesto a algunos miembros del equipo de José María Leal, el otro candidato que quedó apeado de la carrera electoral, que se integren en su candidatura. «Me parece razonable integrar voluntades. En el equipo de Leal hay personas serias, honradas y que han trabajado con un alto grado de lealtad y compromiso universitario. Nuestro objetivo es hacer una universidad investigadora, con dimensión internacional y basada en criterios universitarios», señaló.
González puntualizó que no ha cerrado su equipo precisamente para facilitar una candidatura de integración. «Presenté a un equipo de trabajo que me han apoyado y ayudado, pero mi idea es ofrecer una candidatura de integración no de segregación. No es un proyecto personal sino colectivo».
Al parecer una de esas personas con las que habría contactado Emiliano González es el actual vicerrector de Ordenación Académica y Convergencia Europea, Alfredo Jiménez, que es experto en políticas educativas e incluso dirige un grupo de investigación internacional en esta materia y tiene una gran experiencia en gestión universitaria como secretario de la Comisión de Evaluación del Profesorado Contratado de la Agencia de la Calidad para el Sistema Educativo. Además, ha estado en las reuniones que han mantenido a lo largo de estos meses los vicerrectores de Ordenación Académica de las universidades de la región para perfilar la reordenación de los títulos y su adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, lo que le convierte en un perfecto conocedor de este entramado en el que la UBU deberá pelear para mantener sus actuales titulaciones y lograr otras de interés.
Por otro lado, queda prácticamente descartado un posible acuerdo entre González y Murillo para concurrir con una sola lista el próximo día 20. «Una vez comenzado el partido difícilmente podemos intercambiar jugadores. Cada uno tiene su banquillo, su concepción de la universidad y cada uno ha determinado sus prioridades. Mi prioridad es exclusivamente la Universidad de Burgos», sentenció González.
El catedrático de Historia del Derecho mostró su satisfacción por el respaldo logrado por el colectivo de alumnos, pero mantendrá reuniones en los diferentes centros para seguir sumando apoyo de todos los sectore académicos.
Murillo
Por su parte, el catedrático de Derecho Romano, Alfonso Murillo, también sigue buscando respaldos. Ayer se reunió con los estudiantes de la diplomatura de Educación Social para conocer su problemática tras la decisión de la Junta de sustituir a estos profesionales por trabajadores sociales en los equipos multidisciplinares de los centros de acción social.
Murillo también mantendrá reuniones con los profesores doctores para tratar de que respalden su candidatura, ya que su voto ponderado supone el 51%. «Queremos recabar el apoyo de las personas que en la primera vuelta votaron a José María Leal».
Los que tienen claro ambos candidatos es que esta segunda campaña electoral será menos mediática y de debate y más personal. Los candidatos deberá afanarse en lograr el respaldo de todos los sectores y de todos los centros universitarios.
En la primera vuelta Alfonso Murillo cosechó un apoyo prácticamente similar en la totalidad de los centros de la UBU y los cuerpos electorales, mientras que Emiliano González tuvo su mayor respaldo en la Politécnica, de modo que deberá sumar más respaldo en otras facultades.