La prestigiosa agencia internacional de calificación crediticia Moody’s Investors Service ha otorgado a Caja de Burgos la máxima calificación posible (Aaa) para la emisión de cédulas hipotecarias, con lo que se convierte en la única entidad de Castilla y León acreditada para emitir este tipo de títulos en los mercados financieros internacionales de manera individual.
La entidad financiera explicó que esta calificación le permite atestiguar ante sus inversores su fortaleza como emisor, al tiempo que acredita su solvencia y garantiza su liquidez.
El informe de Moody’s subraya la fortaleza crediticia de Caja de Burgos y de su cartera hipotecaria y basa esta asignación en la fortaleza financiera del emisor, -la entidad mantiene el rating ‘A2/Prime-1/C-, en la robustez de la legislación española y en la consistencia de la cartera hipotecaria de la entidad.
Caja de Burgos, que ha obtenido esta calificación en un momento complicado de la coyuntura económica, considera que el ‘rating’ supone el reforzamiento de la confianza, colocando a la entidad en una excelente posición frente a los mercados mayoristas nacionales e internacionales para garantizar su liquidez.
Factores
Moody’s asegura en su informe que uno de los factores a tener en cuenta para asignar esta calificación ha sido el hecho de que la cartera hipotecaria de Caja de Burgos «está respaldada por hipotecas residenciales (51,57%) y comerciales (48,33%) y se localiza en España. Es más, la cartera tiene una media de porcentaje de deuda sobre valor de tasación (LTV) de aproximadamente 59,63%». «Aquellas propiedades que conforman la cartera elegible son de una gran calidad siendo el 70,50% hipotecas residenciales, con un porcentaje de deuda sobre tasación medio ponderado del 56%. El actual nivel de sobrecolateralización del total de la cartera hipotecaria es de aproximadamente el 203,50% y del 73,73% sobre la cartera elegible», apuntan en una nota de prensa.
Las cédulas hipotecarias son un producto financiero emitido por las instituciones financieras españolas, que está garantizado por la totalidad de la cartera hipotecaria de la entidad y regulado por la Ley del Mercado Hipotecario y la Ley de la Insolvencia.
El rating tiene en cuenta los siguientes factores: la fortaleza financiera del emisor y la robustez del marco legal español para la emisión de cédulas hipotecarias, que ha mejorado con la reforma del 8 de diciembre de 2007, cuando una serie de modificaciones se llevaron a cabo.