Como viene siendo tradicional los últimos 18 julios, el presidente de ACHoteles, Antonio Catalán, desembarcó ayer en Burgos encabezando una caravana de 52 ciclistas.
Con 16 operaciones de expansión cerradas en los últimos cuatro meses y unas previsiones de crecimiento de entre el 5 y el 7 por ciento, el presidente del grupo AC Hoteles, Antonio Catalán, tiene claro que el actual ejercicio «no va a ser tan complicado» para su grupo y para el sector hostelero en general como para otros, y que la crisis de la construcción, lejos de perjudicarles, les puede favorecer porque está poniendo el suelo urbano para la construcción de nuevos hoteles «a los precios de donde no tendría que haber salido».
Si en algo están notando la crisis, apuntó el empresario hostelero a su paso por Burgos camino de Santiago de Compostela, es en el descenso de los clientes de fin de semana, aquellos ahorradores a los que les están apretando las hipotecas, los carburantes y la comida y cuyo sueldo no les permite ahora contratar más hoteles en sus momentos de ocio. Es un problema -explica- de ajuste de sueldos ( «que entre todas las alzas acusan una subida del IPC del 20%»), no de precios de habitación, porque el cliente de lunes a jueves -el profesional- «permanece fuerte y sigue creciendo».
Esta es también la tónica que está percibiendo en el hotel AC de Burgos, un establecimiento que, a su juicio, funciona «razonablemente bien» con una ocupación media de 68 por ciento. «Burgos tiene un lunes-jueves mejor que el resto de nuestros hoteles en Castilla y León porque tiene más industria, pero tiene menos grupos para el fin de semana, algo que no acabo de ver...», señaló Antonio Catalán, advirtiendo que los resultados en el resto de hoteles AC de la región (León, Zamora o Salamanca) son algo mejores y eso que no disfrutan de un atractivo como puede ser el de la Catedral.
Menos viajes
Pese a estas diferencias, este verano «no va a ser un mal verano», apunta Catalán, y la ocupación se verá también favorecida por un descenso en los viajes de ocio al extranjero y por un incremento de los desplazamientos a puntos turísticos del interior, donde AC Hoteles tiene una tupida red de edificios con servicios de alta calidad y confort. El grupo está presente en el 65% de las poblaciones con más de 50.000 habitantes.
Cadena
Tras la última apertura en la ciudad de Córdoba, la cadena de Antonio Catalán suma ya 115 hoteles repartidos entre España, Italia (12) y Portugal (2). En total son más de 9.000 habitaciones en conjunto y una plantilla integrada por más de 3.500 personas. Hasta final de año hay prevista la apertura de nuevos establecimientos, entre otras ciudades, en Sevilla, Barcelona (el décimo, en la estación de Sants) y Vitoria (a mediados de enero).
El reto actual de AC Hoteles es continuar con la expansión internacional. En este sentido, construye uno en Toulouse (Francia), otros dos en París, y hay proyectos en marcha en las ciudades de Berlín y Nueva York.
La facturación del grupo el pasado año alcanzó los 240 millones de euros, siendo el ebitda -resultado bruto de explotación- de 64 millones de euros. «Para este año esperamos un incremento de la facturación y del ebitda, entre un 5 y un 7 por ciento», señala Catalán, que considera que el actual ejercicio «no será tan complicado» para el turismo y la hostelería a diferencia de otros sectores.
18 años de Camino
Como viene siendo tradicional los últimos 18 julios, el presidente de AC Hoteles, Antonio Catalán, desembarcó ayer en Burgos encabezando una caravana de 52 ciclistas, directivos de la cadena, hombres de negocios y varios invidentes de la ONCE que recorren el Camino de Santiago en tándem. Este año le acompaña por primera vez su hija Carlota, de 19 años, quien de pequeña sufrió un gravísimo accidente de automóvil, lo que llevó a este brillante empresario a acudir a Santiago de Compostela todos los veranos en cumplimiento de una promesa. Durante el recorrido visita sus hoteles a pie de Ruta