Fachada de la Unión Artesana, entre San Lesmes y las Bernardas.
¿Quién iba a sospechar de uno de los suyos? ¿Cómo iban a buscarle dentro de la propia peña? ¿Qué mejor tapadera que una institución sociocultural fundada hace casi un siglo? J.A.C.M. debió plantearse y responder en positivo y sin titubeos a todas estas preguntas antes de montar tras la barra de todos los socios de la Unión Artesana su chiringuito para trapichear con droga. Le pillaron a finales de 2006 y ahora lo ha reconocido ante la Audiencia Provincial de Burgos y aceptado una condena de 2 años y 6 meses de prisión, además de 1.300 euros de multa.
Este burgalés de 46 años era socio y administrador del bar de una agrupación fundada en 1908, según se explica en la sentencia. Agentes del Cuerpo Nacional de Policía de la Comisaría de Burgos acudieron a primera hora de la noche del 3 de diciembre y presenciaron cómo entregaba una bolsita con medio gramo de cocaína a un cliente, a cambio de 30 euros. Al registrar el local, localizaron dentro de un paquete de tabaco 5 bolsitas y dos envoltorios con 30 y 4 más, respectivamente, junto a 150 euros. Encima llevaba otras 4 papelinas y 960 euros más. En total, 21,59 gramos de la misma sustancia con una pureza media del 38,89% y un valor estimado de 1.309,65 euros.
El acusado reconoció que poseía las sustancias para su venta y se declaró consumidor habitual de coca, cannabis y alcohol etílico desde mayo de ese mismo año, adición que «afectaba de forma muy importante a sus facultades intelectivas» y que ha servido como atenuante para reducir la pena de cárcel, según se recoge en la sentencia dictada por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Burgos tras la conformidad entre las partes.
Suspensión de la pena
Además del acuerdo con el abogado defensor, el representante del Ministerio Fiscal no se ha opuesto a la suspensión de la pena de privación de libertad, medida que permite el artículo 87 del Código Penal siempre que el acusado se someta a controles que acrediten que no consume sustancias estupefacientes durante el periodo establecido.
Eso sí, los 1.300 euros de multa tendrá que abonarlos y, en el caso de impago, deberá hacer frente a 6 meses de arresto sustitutorio. Además J.A.C.M. tampoco recuperará los 1.110 euros que le decomisó la Policía, procedentes del tráfico de drogas.