Si es de los que piensa que el nudo Landa actúa como una especie de triángulo de las Bermudas para camiones; debe creer también en un espíritu protector para las miles de personas que a diario circulan por debajo del dichoso puente, esto es, todos los que atraviesan Burgos en dirección sur desde la autovía de ronda o la calle Madrid.
¿Qué pasa en esos metros de viaducto? ¿Qué tiene de especial ese pequeño tramo de la circunvalación? En seco, prácticamente nada, aunque resulte frecuente observar maniobras extrañas de algunos despistados, sobre todo si se viene de Valladolid y sin carga. «Es más difícil como poco peso».
Con lluvia, la situación se complica. Y mucho. Los 4 accidentes de este año se han producido con mucha agua en la calzada, al igual que 2 de los 3 contabilizados en 2006. Incluso con una pequeña capa de nieve un camión hizo la tijera y ‘asomó’ la cabeza al vacío, sin llegar a caer. Varios más se han precipitado por el terraplén donde se apoya la estructura.
La subdelegada, Berta Tricio, ha visitado con guardias civiles y técnicos de la Demarcación de Carreteras la zona en días de tormenta. Aunque a primera vista nada anómalo se aprecia, está claro que existe un problema. Se propuso entonces prohibir el adelantamiento de camiones y mejorar o cambiar el asfalto y el peralte del tramo para tratar de atajar la siniestralidad. Alguna de estas mejoras se podrá acometer en breve.
Los transportistas tampoco tienen una respuesta única para el misterio. Algunos apuntan a la eterna obra del nudo Landa, que ensucia la calzada y forma un resbaladizo barrillo con agua. Otros reconocen que hay quien abusa de la velocidad y piden señales «luminosas y más exageradas». Pero todos coinciden en urgir una solución. «Tienen que hacer algo ya».
yo paso todos los días por debajo de donde caen unas 4 veces, y ya cuando te acercas vas mirando al cielo por si ves que cae algo q no sea lluvia...