Acto de izado de la gran bandera.
Desde ayer a las 12 del mediodía la roja y gualda ondea majestuosa mirando al cielo burgalés en la plaza de España, al inicio de la avenida de la Paz. La bandera nacional, ‘el emblema de todos’, se deja ver sublime y señorial: nada menos que 37 metros cuadrados de tela colgados en un mástil de 18 metros de altura. «Impone un poco, pero es un orgullo», fue el sentir general de los cientos de ciudadanos que contemplaron el solemne izado de bandera.
El general José Manuel Mollá, comandante militar de Burgos y jefe de Fuerzas Pesadas, y el alcalde de la capital, Juan Carlos Aparicio, presidieron la celebración de izado de bandera de España. Al acto acudió también una nutrida representación del Ayuntamiento, junto con la subdelegada del Gobierno, Berta Tricio, y el presidente de la Cámara de Comercio, Antonio Méndez Pozo.
Un soldado y un guardia civil con traje de época fueron los responsables de elevar a las alturas la enseña. «Es un hecho especialmente entrañable para Burgos- destacó Juan Carlos Aparicio- tener una bandera de estas grandes dimensiones, que nos permita ‘competir’ con otras ciudades en algo tan bonito como es contar con una enseña nacional». El responsable de la Corporación municipal puso de manifiesto el hermanamiento entre la ciudad, el ejército y las Fuerzas Armadas, «que siempre están en buena sintonía» y alabó la «idoneidad» de su ubicación por estar situada junto al monumento dedicado a las Fuerzas Armadas y próxima a la plaza de España.
Por su parte, el general José Manuel Mollá, que en noviembre abandonará su cargo después de tres años en el Palacio de Capitanía, subrayó que esta iniciativa estuvo muy bien presentada. Matizó, además, que fue «magníficamente recibida por el alcalde, con entusiasmo por parte del ejército y con mucha alegría manifestada en los burgaleses», que ayer presenciaron el acto. Y es que más de un millar de vecinos se agolparon en las aceras de la avenida de la Paz y los jardines del conservatorio, donde cientos de curiosos pudieron contemplar cómo la compañía con banda y música del Ejército de Tierra, con militares destinados en Burgos, interpretaba el himno nacional. Tras el izado de bandera tuvo lugar un desfile castrense en el que participaron, entre otras, la Agrupación Logística Divisioanaria Número 1 de la base de Castrillo del Val.
IDEA DE LOS RESERVISTAS. Esta iniciativa surgió antes del verano por parte de la Asociación de Reservistas, voluntarios de las Fuerzas Armadas en Burgos, que envió una misiva al Ayuntamiento en la que expresaban su patriótico deseo de izado de bandera. Ahora la idea se centra en continuar con esta iniciativa por otras ciudades españolas y es que, como destacó uno de los reservistas, «la mayoría de la gente está a favor de que se desarrollen este tipo de actos».
El delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, subrayó la importancia que tiene la bandera española como símbolo de unidad de los españoles frente a la Constitución. Por ello, señaló el deber de los ciudadanos de reconocer la enseña nacional y, por tanto, los valores constitucionales. «La bandera está realizada con la riqueza plural y la diversidad de los españoles», indicó. Miguel Alejo manifestó que se continuará con la preparación permanente del Ejército español para la defensa y seguridad nacionales y fomentando la presencia, «cada vez más importante de España», en todos los mandatos de paz de las Naciones Unidas.
Con esta fervorosa iniciativa de enarbolar el símbolo nacional, Burgos se suma al tímido número de ciudades españolas que ya cuenta con una gigante enseña del país, de manera permanente, en alguna de sus plazas más señaladas. Tal es el caso de la plaza de Colón, en Madrid, o la de la plaza de Aragón, en Zaragoza. Hoy se celebran los actos del día de la Fiesta Nacional con la imposición de medallas. Mientras, la bandera de España ondea con más fuerza que nunca en el cielo burgalés.