Roberto Alonso (izquierda) hablando ayer con Tomás Villanueva.
O la Junta de Castilla y León toma la iniciativa de integrar a las cajas de ahorros y las intenta fortalecer frente a la grave crisis que padecemos o es el propio mercado global el que decidirá en los próximos meses el futuro y viabilidad de estas entidades. Esta es la partida que se está jugando hoy en el sector financiero regional (también en el nacional e internacional) y que ayer intentó explicar Tomás Villanueva al apenas centenar de empresarios burgaleses que logró reunir la patronal FAE y su presidente, Roberto Alonso.
El vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo, que estuvo acompañado por la viceconsejera de Economía, Begoña Hernández, y el director general de Economía, Víctor Antonio Valverde, reconoció en su contestación a la treintena de preguntas que le formularon los empresarios que el proyecto de integración de cajas está acarreando importantes problemas políticos a la Junta en todas las provincias de la Comunidad y que el paso dado para reorganizarlas «tiene sus riesgos». No obstante, dijo que el Gobierno regional no podía «permanecer pasivo» ante el grave problema al que se enfrenta el sistema financiero regional.
«Sería una irresponsabilidad no tomar ninguna iniciativa por nuestra parte cuando el sector no la está tomando», añadió Villanueva, quien reconoció que la cooperación entre las cajas ha sido hasta ahora «muy débil y no ha dado resultados» y que, además, en la mayoría de las comunidades se están adoptando decisiones en este sentido ante previsiones que apuntan a que, de no adoptarlas, las 44 cajas de ahorros españolas pueden verse reducidas a la mitad a corto plazo.
No obstante, el dirigente regional se cuidó de sembrar dudas sobre la viabilidad de las entidades locales, que tildó de «serias, solventes, eficientes y bien gobernadas», aunque están expuestas a los mismos problemas que todo el sector: alta morosidad, tensiones de liquidez y necesidad de diversificar su actividad para desprenderse del alto porcentaje de dependencia del sector inmobiliario, hoy inmerso en una profunda crisis. A nivel regional, este sector representa el 75% de la actividad de las cajas.
Propuesta
Interpelado en varias preguntas por la «intromisión política» de los partidos políticos regionales, Villanueva respondió que están legítimamente representados en sus órganos de gobierno y, además, que el proyecto que tienen los directores generales sobre mesa «es una propuesta y no una imposición política» sobre la que decidirán con autonomía y libertad y al que aún deben aportar la letra pequeña que le otorgue una absoluta viabilidad. «Nuestro interés no es político sino que es el interés general».
También, recordó, es el interés del Banco de España «que nos dice que el sector debe tomar iniciativas para fortalecerse porque la forma de gestionar el sistema financiero va a cambiar». En este sentido, Castilla y León ha optado por la vía de la integración «basada en el respeto a la identidad y personalidad jurídica de cada una de las cajas y sus obras sociales» y en la protección de su negocio, que actualmente representa el 54% del mercado financiero regional.
Preguntado sobre la ubicación de la futura sede del grupo integrado, un aspecto que tildó de «secundario» ante la grave crisis a la que nos enfrentamos, respondió que es una decisión que no está tomada y que deberán adoptar las propias cajas, aunque bromeó asegurando que con 300 m2 bastan para acoger a un reducido grupo de profesionales cualificados.
Menos preciso fue sobre el futuro del empleo. Prometió una política de recursos humanos «tranquila» en la que saldrán beneficiados los empleados, entre otros aspectos, porque tendrán más posibilidades de carrera profesional.
El resumen de el Grupo de Cajas de Castilla y León propuesto por la Junta es: “Señores, quédense con su nombre comercial, obra social y comercio minorista, que YO me ocuparé de las decisiones importantes. Quédense con el continente que yo me quedo con el contenido”.
Son los políticos los artífices de la integración, a la que ya han puesto plazos de ejecución, sin explicar la letra pequeña del acuerdo.
Y viene el Sr. Villanueva y nos pide que no presionemos a las Cajas en su decisión, cuando continuamente nos dicen que hay un consenso político, que aporta "beneficios", que sí no lo hacemos el mercado lo hará por nosotros.
Vamos... que mejor nos estemos calladitos, que nuestra opinión dificulta el proceso. Es decir "que los burgaleses no nos hemos enterado del clamor popular" que pregona la Junta.
Sr. Villanueva, el tema de la sede es muy importante, por eso todas las ciudades se apuntan a ser las anfitrionas del ente, aunque algunas no aporten ninguna Caja. En este punto Burgos tiene bastante que decir ya que aporía dos Cajas y entre las dos suman más patrimonio que ninguna otra ciudad.
Es curioso que sean los políticos quienes hablen de no crear tensiones territoriales, cuando han sido ellos los que lo han ocasionado centralizando la mayoría de los servicios de la Junta en Valladolid.
Nos jugamos mucho en esto. Yo sólo entiendo los proyectos como mejora de lo que tenemos y sí no fuera así no interesa.
Primero intentaron fusionar las Cajas bajo el eslogan del “músculo financiero” y no coló; pero llego la crisis y con ella el argumento perfecto para volver a la carga con la idea. Era una ocasión que no podían dejar escapar. Así que ingeniaron una formula que no despertase demasiados recelos, ya que una fusión pura y dura ocasionaría muchos inconvenientes que la harían inviable de cara a la opinión pública.
Así que viene la Junta y se saca de la chistera ese invento del Grupo de Cajas: “Señores, quédense con su nombre comercial, obra social y comercio minorista, que Yo me ocuparé de las decisiones importantes. Quédense con el continente que yo me quedo con el contenido”.
Yo entendería una fusión propuesta por las propias Cajas en base a sus respectivos intereses, aunque fuese con Cajas de otras regiones. Pero no, aquí son los políticos los artífices de la integración, a la que incluso ya han puesto plazos de ejecución y encima se permiten el lujo de presionar para que se realice cuanto antes sin haber explicado la letra pequeña del acuerdo.
Y viene el Sr. Villanueva y nos pide que no presionemos a las Cajas en su decisión, cuando continuamente nos dicen que hay un consenso político, que aporta "beneficios", que sí no lo hacemos el mercado lo hará por nosotros. Vamos... que mejor nos estemos calladitos, que nuestra opinión dificulta el proceso.
Es decir "que los burgaleses no nos hemos enterado del clamor popular" que pregona la Junta.
Primero se intentaron fusionar las Cajas bajo el eslogan del “músculo financiero” y no colaba; pero en estas llego la crisis y con ella el argumento perfecto para volver a la carga con la idea. Era una ocasión que no podían dejar escapar. Así que había que ingeniarse una formula que no despertase demasiados recelos, ya que una fusión pura y dura ocasionaría muchos inconvenientes que la harían inviable de cara a la opinión pública.
Así que vienen los políticos de la Junta y se sacan de la chistera ese invento del Grupo de Cajas: “Señores, quédense con su nombre comercial, obra social y comercio minorista, que Yo me ocuparé de las decisiones importantes. Quédense con el continente que yo me quedo con el contenido”.
Yo entendería una fusión propuesta por las propias Cajas en base a sus respectivos intereses, aunque fuese con Cajas de otras regiones. Pero no, aquí son los políticos los artífices de la integración, a la que incluso ya han puesto plazos de ejecución y encima se permiten el lujo de presionar para que se realice cuanto antes sin haber explicado la letra pequeña del acuerdo.
Y viene el Sr. Villanueva y nos pide que no presionemos a las Cajas en su decisión, cuando continuamente nos dicen que hay un consenso político, que aporta "beneficios", que sí no lo hacemos el mercado lo hará por nosotros. Vamos... que mejor nos estemos calladitos, que nuestra opinión dificulta el proceso.
Es decir "que los burgaleses no nos hemos enterado del clamor popular" que progona la Junta.
Las cajas de Burgos han aportado obra social, empleo, integración en los planes estratégicos, empresariales y de desarrollo de nuestra ciudad, incluso en planes de la Comunidad. Tras esta fusión virtual ¿lo van a poder seguir haciendo? ¿O sólo en la proporción que nos toque del reparto? ¿Quién lo decide?
Nuestra ciudad aportaría dos cajas al proyecto ¿quién asegura que no se vayan a reducir puestos de trabajo y oficinas, teniendo en cuenta que tanto en la cuidad como en la provincia las dos cajas tienen sucursales una frente a la otra?
Me alegra ver que poco a poco instituciones de Burgos alerten sobre las consecuencias que este proceso puede tener sobre nuestra ciudad.
Sr. Villanueva, el tema de la sede es muy importante, por eso todas las ciudades se apuntan a ser las anfitrionas del ente, aunque algunas no aporten ninguna Caja. En este punto Burgos tiene bastante que decir ya que aporía dos Cajas y entre las dos suman más patrimonio que ninguna otra ciudad.
Tiene narices que sean los políticos quienes hablen de no crear tensiones territoriales, cuando han sido ellos los que lo han ocasionado centralizando la mayoría de los servicios de la Junta en Valladolid.
Nos jugamos mucho en esto. Yo sólo entiendo los proyectos como mejora de lo que tenemos y sí no fuera así no interesa.
Primero se intentaron fusionar las Cajas bajo el eslogan del “músculo financiero” y no colaba; pero en estas llego la crisis y con ella el argumento perfecto para volver a la carga con la idea. Era una ocasión que no podían dejar escapar. Así que había que ingeniarse una formula que no despertase demasiados recelos, ya que una fusión pura y dura ocasionaría muchos inconvenientes que la harían inviable de cara a la opinión pública.
Así que vienen los políticos de la Junta y se sacan de la chistera ese invento del Grupo de Cajas: “Señores, quédense con su nombre comercial, obra social y comercio minorista, que Yo me ocuparé de las decisiones importantes. Quédense con el continente que yo me quedo con el contenido”.
Yo entendería una fusión propuesta por las propias Cajas en base a sus respectivos intereses, aunque fuese con Cajas de otras regiones. Pero no, aquí son los políticos los artífices de la integración, a la que incluso ya han puesto plazos de ejecución y encima se permiten el lujo de presionar para que se realice cuanto antes sin haber explicado la letra pequeña del acuerdo.
Y viene el Sr. Villanueva y nos pide que no presionemos a las Cajas en su decisión, cuando continuamente nos dicen que hay un consenso político, que aporta "beneficios", que sí no lo hacemos el mercado lo hará por nosotros. Vamos... que mejor nos estemos calladitos, que nuestra opinión dificulta el proceso.
Es decir "que los burgaleses no nos hemos enterado del clamor popular" que progona la Junta.
Las cajas de Burgos han aportado obra social, empleo, integración en los planes estratégicos, empresariales y de desarrollo de nuestra ciudad, incluso en planes de la Comunidad. Tras esta fusión virtual ¿lo van a poder seguir haciendo? ¿O sólo en la proporción que nos toque del reparto? ¿Quién lo decide?
Nuestra ciudad aportaría dos cajas al proyecto ¿quién asegura que no se vayan a reducir puestos de trabajo y oficinas, teniendo en cuenta que tanto en la cuidad como en la provincia las dos cajas tienen sucursales una frente a la otra?
Me alegra ver que poco a poco instituciones de Burgos alerten sobre las consecuencias que este proceso puede tener sobre nuestra ciudad.
Sr. Villanueva, el tema de la sede es muy importante, por eso todas las ciudades se apuntan a ser las anfitrionas del ente, aunque algunas no aporten ninguna Caja. En este punto Burgos tiene bastante que decir ya que aporía dos Cajas y entre las dos suman más patrimonio que ninguna otra ciudad.
Tiene narices que sean los políticos quienes hablen de no crear tensiones territoriales, cuando han sido ellos los que lo han ocasionado centralizando la mayoría de los servicios de la Junta en Valladolid.
Nos jugamos mucho en esto. Yo sólo entiendo los proyectos como mejora de lo que tenemos y sí no fuera así no interesa.
Como tenemos más espacio y menos densidad la sede de las cajas para Burgos (que representan más del 44% del negocio) y el conjuntito de "profesionales bien cualificados" mejor en Burgos
y de Burgos , Sr. Villanueva.
Como "es aspecto secundario".... politiquillo mentirioso. ¿A quién pretende engañar?
Luego dirán que Valladolid está más céntrico, que es más grande, que pasa el AVE...
¡No seamos ingenuos!
DFSDE coincidimos Sr. yo ya estoy a punto de visitar la Caixa, pero despues de tantos años lo hare en el momento en que vea que las sanguijuelas avanzan.
Sr Villanueva. Usted ve los ejemplos que le da la gana. En Cataluña existen 9 Cajas de Ahorros a parte de Caixa Cataluña y la Caixa (por cierto nadie ha hablado de fusión). Una Caja de Ahorros no es un Banco Central que es lo que quieren ustedes, mangonear a su gusto la pasta de esta CCAA. Una Caja de Ahorros es una entidad cercana, y debido a eso ha tenido su éxito. Yo no necesito una gran Caja para pedir o meter dinero. Para eso ya tengo al BBVA o al Santander.
Es increible que la Junta tenga las cuentas con La Caixa. ¿Mirando por Castilla y León? Iros a la mierda, mangantes.
LA JUNTA SOLO MIRA POR VALALDOLID Y EL PP Y EL PSOE SOLO SIGUEN LAS INSTRUCCIONES DE SU PARTIDO EN VALLADOLID. VOTEMOS A PARTIDOS DE BURGOS HAY VARIOS DONDE ELEGIR. SI NO ROMPEMOS ESTA COMUNIDAD VALLADOLID NOS SEGUIRA ROBANDO TODO LO QUE PUEDA . BURGOS COMUNIDAD UNIPROVINCIAL YA
Villanueva, si como dices las Cajas son eficientes, serias ysolventes (no todas y tú lo sabes mejor que nadie) ¿por qué no dejas que sean éllas quienes decidan LIBREMENTE su futuro? Eres un adivino sobre el devenir de las entidades financieras: todo el mundo está desorientado ¿y tú,precisamente y únicamente tú, junto con el desubicado Herrera (muy calladito aquí) sabeis lo que va a pasar mañana mismo? Vamos, que no cuela. Estais tan dfesorientados como todo el mundo y quereis aprovechar la ocasión y que el Pisuerga PASA POR VALLADOLID, para ...... ya sabemos ¿NO?