Los universitarios han colocado colchonetas y sacos de domir para pasar la noche.
La asamblea de estudiantes Acme Burgos ha iniciado un encierro indefinido en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales con el objetivo de parar la reforma prevista en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), el controvertido acuerdo de Bolonia, e iniciar un debate en el que los alumnos tengan voz y voto en este proceso.
El número de concentrados varía a lo largo del día. Por la mañana es mejor debido a que asisten a clase, mientras que por la noche se incrementa. Pertrechados con sacos de dormir y comida, los universitarios están animados a continuar con la protesta el tiempo que haga falta. «Hemos decidido volver a encerrarnos para reivindicar que la universidad es nuestra casa y tenemos derecho a opinar sobre los cambios. Seguiremos encerrados hasta que hayamos conseguido nuestros objetivos. Somos conscientes de que la Universidad de Burgos es solo una pieza porque las directrices vienen de fuera», indicó Víctor Benito, portavoz de los concentrados.
En este sentido, lamentan que los grados, que sustituirán a las licenciaturas y diplomaturas, se estén aprobando sin consultar a los alumnos. «Hay una falta de información total cuando se nos vienen encima ya todos los cambios».
Los organizadores no han encontrado ninguna dificultad para instalarse en el primer piso de la Facultad de Ciencias Económicas y Humanidades por parte de los responsables de la UBU. La decana del centro, Begoña Prieto, pasó ayer varias veces por el lugar en el que se encuentran los concentrados para comprobar que todo estaba en orden.
La asamblea de estudiantes contra Bolonia ha convocado para el próximo día 12 una huelga para protestar contra el Espacio Europeo de Educación Superior, que irá acompañada de una manifestación que partirá a las 12 del mediodía de la plaza del Cid.