Una madre y su hija se refugian entre los pocos bienes de su hogar que han podido salvar del ciclón.
La Junta Militar birmana y, más concretamente, sus restricciones a la entrada de ayuda extranjera tras el paso del ciclón Nargis comienzan a dar señales de apertura. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU y Cruz Roja iniciaron ayer sus envíos a Birmania, para socorrer a los damnificados de una tragedia de la que siguen sin conocerse a ciencia cierta el número de víctimas mortales. Y es que, pese a que la cifra oficial se mantenía ayer en 23.000 fallecidos, algunas fuentes multiplican estas estimaciones e incluso hablan de 100.000.
Millón y medio de birmanos, especialmente las 100.000 personas que han perdido sus hogares por el paso de la tormenta, esperan la ayuda humanitaria en un país arrasado, donde la energía y los suministros siguen siendo precarios y los alimentos han triplicado de precio.
En estas circunstancias, la Junta Militar mantiene su férreo control a las entradas extranjeras, por lo que Amnistía Internacional exigió la apertura de las fronteras en beneficio de los ciudadanos.
A juicio del investigador sobre el país asiático de la organización, Benjamin Zawacki, «la excesiva duración y complejidad de los trámites burocráticos oficiales para la concesión de visados está costando vidas». A estas quejas también se sumó España, que en boca del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se mostró partidaria de forzar la llegada del apoyo sin esperar a la autorización oficial, algo que había pedido horas antes Francia.
De hecho, hasta ayer el Programa Mundial de Alimentos y Cruz Roja no pudieron iniciar su despliegue aéreo. El portavoz del PMA en Bangkok, Paul Risley, detalló el aterrizaje de un transporte con siete toneladas de galletas energéticas y de un vuelo de Naciones Unidas llegado desde Italia a Rangún con agua, láminas de plástico, material médico y otros equipamientos. Por su parte, Cruz Roja anunció la llegada de una nave con seis toneladas de materiales para construir refugios, mientras Unicef solicitó 5,32 millones de euros para su operación de emergencia.
Aunque las informaciones son contradictorias, al cierre de esta edición todo parecía indicar que la Junta Militar también habría dado su permiso al Ejército estadounidense para participar en el suministro de ayuda a las víctimas, según el comandante supremo militar, Boonsrang Niumpradit. Dicha decisión aspira a tener su reflejo sobre el terreno en unos días y supone un giro a las habituales reticencias de Rangún hacia Washington.
Ban insta a la cooperación. El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, ha pedido conversar directamente con el máximo dirigente de la Junta militar, general Than Shwe, porque la situación actual es inaceptable. «Estoy intentando contactar y hablar directamente con el general de Birmania para instarle a que permita que los cooperantes entreguen esta ayuda alimentaria con un sentido de gran urgencia», declaró Ban durante una visita a Atlanta, desde donde también instó a Rangún a que abra sus fronteras a los países donantes.
Otra de las preguntas ahora es si la tragedia podía haber sido menor. La Organización Meteorológica Mundial, dependiente de la ONU, lamentó el pasado martes que la situación podría haberse previsto si la zona contase con la tecnología necesaria para detectar tsunamis. No obstante, ayer, el presidente del Comité para la meteorología tropical, Lixion Avila, afirmó que «sí se conocía» la intensidad del Nargis. En este sentido, afirmó que «el mundo entero» sabía que el huracán iba a llegar.
| 1. Productos y servicios para la salud en Ask Todo lo que buscas para tu salud… así de fácil y con un sólo click. Compruébalo ya en Ask.com. http://es.ask.com | 2. ¿Quieres Ganar Dinero con Tu Hipoteca? Euribor +0,39. Comisión apertura y cancelación parcial 0€. Y, además, disfruta de los intereses en tu cuenta corriente. http://www.hipotecaremunerada.barclays.es/ |