Dos policías vigilan la casa donde se perpetraron los crímenes.
Cuando aún no se han recuperado del escándalo provocado por el monstruo de Amstetten, los austríacos asistieron ayer a un nuevo caso de violencia hogareña que, en esta ocasión, costó la vida a cinco personas de una misma familia. Todas ellas murieron, supuestamente, a manos de un hombre que confesó haber asesinado a domicilio con un hacha a sus parientes para ahorrarles el sufrimiento de verle arruinado y no poder recibir el dinero que les debía.
El sucesos lo protagonizó un varón de 39 años, que en la madrugada del martes se presentó en una comisaría de Viena con una declaración contundente: «Mi mujer y mi hija están muertas en el suelo». La Policía se dirigió entonces a la vivienda del individuo y allí pudo verificar la confesión al ver a las dos víctimas, una de ellas siete años de edad, muertas como consecuencia de golpes de hacha.
Pero la historia no termina aquí. El asesino detalló luego otras tres muertes, las de sus padres y su suegro, cuyos cuerpos sin vida fueron hallados en las ciudades de Linz y Amsfelden.
Al parecer, el móvil de los crímenes era el dinero, pero no precisamente para obtenerlo. La Policía sospecha que el asesino confeso tenía problemas económicos y, tras haberles pedido varios préstamos a sus parientes para unos negocios posteriormente fracasados, se encontraba en una situación complicada. Por esta razón, habría decidido perpetrar los asesinatos, para evitar a los ahora fallecidos el bochorno del escándalo.
Austria copa de un tiempo a esta parte las páginas de sucesos de los medios internacionales, especialmente después de que Joseph Fritlz, un electricista de Amstetten, terminase ganándose el calificativo de monstruo por haber ocultado a su hija durante más de dos décadas para abusar de ella y tener siete hijos-nietos.
Se trataba del segundo caso de secuestro que sorprendía al país en relativamente poco tiempo, ya que aún persiste el recuerdo del cautiverio de Natascha Kampusch, que logró escapar de su captor tras ocho años encerrada.