Una seguidora de Hillary Clinton celebra la victoria de la aspirante demócrata en las primarias del martes en Virginia.
A la ex primera dama norteamericana Hillary Clinton apenas le salen las cuentas, pero seguirá en las primarias demócratas hasta nuevo aviso, a poder ser hasta la meta. En su propia opinión, ahora está «más decidida que nunca» a continuar con su campaña, después de su contundente victoria el pasado martes en el estado de Virginia Occidental, que si bien no le ha dado demasiados delegados, puede servir de señuelo para los indecisos y de demostración de cara a los superdelegados de que su rival, Barack Obama, no tiene por qué ser la mejor opción para enfrentarse a John McCain en la pugna por el sillón de la Casa Blanca dentro de cinco meses.
Clinton obtuvo en la última cita con las urnas el 67 por ciento de las papeletas, frente al escaso 26 por ciento logrado por su contrincante, según informaciones recogidas por el diario The New York Times. Sin embargo, el resultado tiene parte de engaño, puesto que el contundente triunfo apenas tendrá incidencia en el número de delegados, carrera que actualmente Obama lidera por más de un centenar y medio, dado que en Virginia Occidental tan solo se repartían 28 nombres. Aun así, las estadísticas están en contra del senador por Illinois, ya que afirman que ningún demócrata se ha hecho con la Presidencia norteamericana sin haber ganado antes en este Estado.
«Soy la aspirante más fuerte y estoy más decidida que nunca a continuar con mi campaña hasta que todos los ciudadanos tengan la posibilidad de hacer escuchar sus voces», afirmó la política, en un discurso triunfal dirigido a todos aquellos que le urgen a arrojar la toalla como forma de reforzar a la formación.
A su juicio, «la lucha por la candidatura no ha acabado todavía», por lo que continuará «peleando» en la medida en que se considera «la aspirante más fuerte» para suceder a George W. Bush en la Casa Blanca, lo que le llevaría a convertirse en la primera mujer en ejercer como presidenta de la primera potencia mundial.
Concentrado en McCain. La presencia de Barack Obama en Virginia Occidental fue prácticamente anecdótica, con una breve parada y sin discurso posterior a conocer los resultados finales. Una portavoz de su campaña declaró que el político había mandado un mensaje de felicitación vía telefónica a Clinton, mientras parece más concentrado en las próximas votaciones e incluso en un hipotético enfrentamiento electoral con el candidato del Partido Republicano, John McCain, a quien asemeja con George W. Bush.
El tren político demócrata llegará a Kentucky y Oregon el próximo 20 de mayo, antes de las primarias de Puerto Rico, Montana y Dakota del Sur. En total, en estos lugares se repartirán 189 delegados, muchos de los cuales podrían caer del lado del político negro, ya que el senador afroamericano cuenta a priori con ventaja en tres de esos lugares.
Clinton, por su parte, quiere llegar a todos ellos en plena forma y, en esta carrera, salud y dinero van paralelos. Su campaña acumula unas deudas de al menos 20 millones de dólares, por lo que cuando apenas se habían cerrado los colegios electorales el pasado martes, el equipo de la antigua primera dama inició una campaña de envío de mensajes de textos y correos electrónicos a sus simpatizantes, a quienes insta a realizar unas donaciones que son fundamentales para poder acabar la lucha por la candidatura.