Mantiene intacto el esfuerzo y la ilusión del primer día, pero no atreve a aventurar si repetirá cuando llegue 2011. Por ahora, solo piensa en proyectos a corto y medio plazo. Entre los primeros, destaca el arreglo de la red de saneamiento de agua y de los segundos se queda con la posible construcción de una residencia de ancianos.
Seis mes después de la inauguración del centro de usos múltiples, ¿qué balance hace de su funcionamiento?
Extraordinario, porque hemos dotado de comodidades y facilidades a la gente del pueblo. Es un balance muy positivo porque hemos dado al edificio el sentido que tenía, con salas de usos múltiples, un salón para reuniones y diversos actos, el telencentro... Es lo que necesitaba Quintanilla del Agua. Ha supuesto la dinamización de la vida cultural y social de la localidad.
En aquella apertura oficial solicitó la colaboración económica de la Junta para cubrir el frontón municipal. ¿Ha recibido ya alguna respuesta?
Todavía no se ha publicado la resolución de las subvenciones, pero creo que vamos por buen camino. Las obras se han iniciado y se ha realizado ya la cimentación para poder colocar la cubierta de madera laminada con la ayuda que puede llegar de la Junta. Creo que estará terminado este mismo año. Por eso, en estas fiestas las actividades dirigidas a los más pequeños se realizarán en el campo de fútbol.
¿Es realmente necesaria esa dotación con un centro cívico ya en marcha?
Pues sí, sobre todo para los eventos lúdicos como las fiestas patronales, que se celebran en una época donde las condiciones meteorológicas sueles ser adversas. Además, hay cursos de gimnasia que ahora se tienen que hacer en la calle, se realizan actuaciones teatrales que necesitan un aforo mayor que el del salón de actos del edificio de usos múltiples y se organizan actividades gastronómicas en las que participa todo el pueblo. Son unas instalaciones municipales para eventos lúdicos, gastronómicos, culturales y deportivos. Estuvimos valorando la posibilidad de hacer un edificio nuevo, pero había que salir del casco urbano y por eso nos decantamos por cubrir el frontón.
¿Con estas nuevas dotaciones se puede decir que los servicios están cubiertos?
Sí, creo que las necesidades del pueblo están cubiertas al cien por cien.
Hace un año hablaba de que su próxima meta sería el embellecimiento del pueblo. ¿Se han dado pasos para conseguirla?
Los próximos tres años de legislatura quiero dedicarlos a arreglar las calles y aceras, y renovar la red de saneamiento porque está obsoleta. Iremos haciendo tramos calle por calle hasta donde se pueda. Ese es nuestro camino.
¿Cómo será ese ‘lavado’ de cara?
Afectará a los parámetros estropeados, se realizarán aceras y se aprovecharán las obras para soterrar el alumbrado.
¿Sigue entrando en los planes del Ayuntamiento crear un museo del vino y recuperar las pozas?
Sí, está en mente. Respecto al museo del vino tenemos el problema de que los lagares son propiedad de varias personas y es difícil llegar a una acuerdo. La intención es poder acondicionar uno de ellos como museo.
¿Y las pozas?
Pensamos en ello, pero el problema es la falta de recursos económicos y hay que establecer prioridades. Ahora mismo hemos terminado en Tordueles la rehabilitación del antiguo ayuntamiento como edificio de usos múltiples. También para el próximo 2009 queremos sacar el colector del pueblo.
¿Tanto el embellecimiento del pueblo como los proyectos del museo del vino darán al pueblo un impulso turístico?
No somos un pueblo eminentemente turístico porque hay que tener en cuenta que en la Guerra de la Independencia fue totalmente arrasado y destruido, ya que se pensaba que estaba refugiado el cura Merino. Sí que es cierto que contamos con un paisaje muy especial, con el río, las arboledas, y lugares pintorescos como las bodegas. No hay que olvidar la valía del retablo de la iglesia, para cuya restauración hemos solicitado ayudas después de renovar la instalación eléctrica del templo.
¿Se ha guardado en el cajón el proyecto para crear una residencia de ancianos?
No, hemos retomado el proyecto y queremos constituir, junto a varios agentes sociales, una Fundación. Estamos realizando un estudio de viabilidad, pero todavía se encuentra todo en pañales. Es bueno tener proyectos aunque sea a largo plazo.
En su segunda legislatura, ¿mantiene las mismas fuerzas que en la primera?
Tengo la misma ilusión y fuerzas que el primer día que llegué. Parece que el tiempo no ha pasado. Es cierto que en los ayuntamientos el trabajo es muy lento por las trabas burocráticas, pero he aprendido mucho. No me canso de repetir lo que nos dice el presidente de la Diputación, que para alcalde no se estudia, se aprende.
¿Cómo se imagina el pueblo en 2011?
Por desgracia los pueblos pierden población, aunque creo que Quintanilla se va a mantener por estar cerca de ciudades como Burgos y Aranda. Causalmente, en la reunión del Consorcio Provincial de Residuos mantenida recientemente dije en mi intervención que había visto a las tres ciudades de la provincia un poco insolidarias. La Diputación lleva desde que ha empezado a funcionar esta entidad financiando todos los gastos, cuando la institución provincial se debe a los pueblos de menos de 20.000 habitantes.
¿Seguirá en el Ayuntamiento más allá de esa fecha?
No puedo decir ni que sí, ni que no. Es cierto que esto tiene que gustarte y también es verdad que los concejales y los alcaldes del mundo rural dignificamos la política española, que estamos aquí de forma altruista. Me gustaría que cualquier político de alto nivel pasara por un pueblo de 500 ó 600 habitantes. Esa sería su mejor universidad.