El elevado precio de los abonos y del gasóleo está sembrando la incertidumbre entre los agricultores de nuestra provincia.
Las cuatro organizaciones agrarias de nuestra provincia, ASAJA, UCCL, UPA y COAG, auguran que la cosecha de cereal de este año será «buena» pero no histórica, tal y como la calificó recientemente la consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Silvia Clemente.
José Manuel de las Heras, responsable de la Unión de Campesinos de Castilla y León en Burgos, señala que el dato de 9.300.000 toneladas que dio la consejera es solo una estimación. «La cosecha ha sido buena, pero nosotros calculamos que ha ascendido a 8 toneladas, dos de las cuales han sido recogidas en nuestra provincia», afirma De las Heras, que también recuerda que el incremento respecto al año pasado se debe a la normativa de la Unión Europea, que este año no ha obligado a los agricultores a retirar un 10% de los terrenos de cultivo para dejarlos en barbecho. De las Heras afirma que los precios que se están pagando a los agricultores han bajado alrededor de siete pesetas con respecto al año pasado, ya que han pasado de recibir 0,192 euros por kilo a 0,1562.
Gabriel Delgado, presidente provincial de la Unión de Pequeños Agricultores, también señala que la recogida no ha sido histórica y lo fundamenta en la «mala» y «escasa» producción de las zonas de Bureba, Merindades, Demanda, Páramo de Masa y Arlanzón a causa de los encharcamientos que provocaron las fuertes lluvias de primavera. «No obstante, afirma Delgado, la cosecha de las comarcas del Pisuerga y el Arlanza ha sido bastante abundante gracias al buen drenaje de los terrenos de cultivo del cereal».
Santiago Carretón, al frente de la Asociación de Jóvenes Agricultores (ASAJA) en Burgos, también confirma que la superficie de producción ha aumentado de forma considerable, de 375.000 a 433.000 hectáreas debido la normativa europea, pero considera que los precios que se pagan a los campesinos son «decepcionantes». «Para nosotros la cosecha ha sido regular porque, aunque hemos tenido una producción grande, los beneficios han sido los mismos que en 2005 y 2006», declara Carretón, que además sostiene la idea de que se ha perdido dinero en las comarcas de La Bureba y La Demanda, dónde el grano es de «baja» calidad y el rendimiento ha disminuido más de 100 euros por hectárea. Pedro Puras, responsable de COAG, también afirma que en las zonas «buenas» se ha cogido menos que en otras ocasiones.
Incertidumbre
El responsable de UCCL, también manifiesta que el «elevado» precio de los abonos y el gasóleo provocará que muchos agricultores se planteen iniciar la siembra de octubre. Carretón, por su parte, confirma que el incremento de los costes de producción representa más de 200 euros por hectárea, algo que Puras califica de «desproporcionado».
El responsable de UPA muestra también su preocupación. Delgado cree que el futuro de los agricultores es «oscuro» y recuerda que los precios que se pagan a los agricultores son muy bajos. «Los precios de los abonos se han duplicado, afirma, y va a llegar un momento en el que los costes de producción superarán a los costes de recolección».