Renfe parece dispuesta a estudiar la posibilidad de sustituir el único tren de pasajeros que circula actualmente por la línea férrea Madrid-Aranda-Burgos, el Talgo que cubre en ambos sentidos el trayecto que une Bilbao y la Estación de Chamartín, por un moderno tren regional diesel (TRD), lo que conllevaría el establecimiento de nuevos horarios realmente útiles para los usuarios y una rebaja sustancial en el precio del billete.
La posibilidad la dio a conocer ayer el alcalde de la capital ribereña, Luis Briones, tras reunirse con miembros de la Plataforma Ciudadana por el Ferrocarril. El regidor informó de que esta opción ya se planteó al director general de Servicios de Cercanías y Medio Distancia de Renfe, Javier Pérez, cuando viajó a Aranda el 29 de febrero, quien mostró buena disposición e instó a que formalmente se le plantee la propuesta.
Un planteamiento lógico puesto que es más que evidente el interés de la compañía por desviar el Talgo por Valladolid, algo que tenía previsto haber realizado desde el pasado mes de diciembre con la puesta en marcha del AVE y que únicamente se frenó por decisión política ante la oposición ciudadana a que la línea se quedara sin servicio de transporte de viajeros. «Voy a tener una reunión para arrancarle un compromiso importante para la modernización del servicio y vamos a intentar buscar esa posibilidad que puede ser factible y hay buenas perspectivas», manifestó el primer edil
Briones explicó que esta mejora sería al margen de la hipotética firma del convenio de colaboración entre Renfe y la Junta de Castilla y León para ampliar los servicios a cambio de que la Administración regional asuma el déficit de explotación, que sería algo a mayores. «Si se sustituye el Talgo queremos exigir que sea un tren nuevo regional que cueste la mitad -el Talgo de Aranda hasta Madrid y Burgos cuesta, respectivamente, 24,90 y 16,60 euros cuando el billete del autobús asciende a 10,16 y 7,05- y que no esté vinculado al convenio. Si hay un servicio de ida y vuelta en el día, que lo uno compense a lo otro, pero con los horarios adecuados», explicó.
El primer edil, que avanzó que la fecha que se baraja para el cambio es 2009 y que se mostró confiado de que podría suponer un gesto de buena voluntad para avanzar en la negociación del convenio, indicó que se intentará plasmar un compromiso por escrito y una vez en su poder lo planteará al Pacto de Aranda y a la Plataforma Ciudadana por el Ferrocarril, que tendrán la última palabra.
Buena acogida
El vicepresidente de la coordinadora por el tren, Jorge Camarero, acogía inicialmente con satisfacción la propuesta «porque nosotros ya hemos dicho que lo hay no es servicio, no nos sirve y un TRD es lo que siempre hemos pedido, con buenos horarios para Aranda y los precios que tiene un tren regional».
Sin embargo instaba a Briones a que esté muy vigilante, ya que en su opinión las pretensiones del Ministerio de Fomento a la hora de sustituir el Talgo por lo que en su día denominó como lanzaderas podría tener gato encerrado. «Se tienen que cumplir una serie de premisas, porque pueden decir un tren regional y a ojos del Ministerio hace año y medio lo que querían poner era un tamagochi -un automotor ligero de un único vagón de la serie 596- y eso es peor que tener el Talgo», manifestaba.
En su opinión un tren regional sería mucho más útil para los arandinos siempre que sea con buenos horarios -el Talgo pasa actualmente a las 12:45 horas rumbo Madrid y a las 18:05 en sentido Burgos-, precios razonables y se acorten los tiempos de viaje «porque si sigue tardando dos horas y cuarto a Madrid no serviría».
Para Camarero lo lógico sería un convenio que determine unos buenos servicios y horarios «y cree un flujo real de servicios en la línea». Sin embargo es consciente de que Renfe no lo hará en solitario «porque dice que con un tren está perdiendo muchísimo dinero» y debe implicarse la Junta.
Respecto a las negociaciones del convenio, Camarero informó que preguntaron ayer a Luis Briones por el informe sobre la situación actual y el diagnóstico de la línea que la Administración regional esgrimió que no se le había entregado para justificar su ausencia en la última reunión del 29 de febrero. Una documentación que según confirmó al alcalde la subdelegada del Gobierno, Berta Tricio, ya se ha remitido «con lo que estamos pendientes de que tendrán que reunir nuevamente, porque si esa documentación es lo que estaban esperando ya la tienen», señaló, indicando que en cualquier caso hasta ahora la Junta no está mostrando ningún interés por el desarrollo de los servicios de pasajeros en Aranda.