El acto de clausura del 40 aniversario tuvo lugar ayer en la propia Facultad.
«Francia es el país de la laicidad, de la separación entre Iglesia y Estado desde el año 1905 en el que se aprobó la ley que lo regula, y después de cien años nos encontramos muy bien, los obispos franceses hemos publicado hace tres años, con ocasión del aniversario de ese hecho, un documento para decir que la separación funciona de un modo satisfactorio». Son palabras del arzobispo de Dijon y miembro de la Comisión Teológica Internacional, Roland Minnerath, que fue el encargado de dar la conferencia de clausura de los actos del 40 aniversario de la Facultad de Teología.
Minnerath negó categóricamente que la laicidad quiera excluir la manifestación del sentimiento religioso de la vida pública -«esto no es posible porque forma parte de la vida de la sociedad civil»- y aseguró que las cosas funcionan bien en Francia institucionalmente para la Iglesia Católica: «Hay libertad para todos y separación, naturalmente, lo que no quiere decir ignorancia mutua, esto no puede ser porque los mismos creyentes son ciudadanos y si tienen algo que decir lo dicen».
El teólogo galo no quiso pronunciarse sobre la situación de la Iglesia en España, que se autodefine desde algunos años como ‘perseguida’ por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero: «Nosotros estamos muy atentos en Francia a respetar las competencias de uno y de otro. Yo lo hago en mi diócesis y tengo óptimas relaciones con los poderes locales pero cuando tengo algo que decir, lo digo porque no hay ninguna amenaza de toma de poder de la Iglesia sobre la sociedad, estos son otros tiempos».
Minnerath compareció en rueda de prensa con el decano de la Facultad, Santiago del Cura, y con el vicedecano Ciro García Fernández, que comentaron la actual situación de ese centro de enseñanza que ya ha cumplido cuatro décadas, no excesivamente boyante. «Curso y medio de los alumnos de entonces significaba el conjunto de los que hay ahora en toda la Facultad. Esto tiene que ver con el descenso de seminaristas, de estudiantes de órdenes religiosas y de seglares», dijo Del Cura, quien aseguró que en los próximos años el número podría crecer «levemente».
García Fernández le quiso poner un matiz optimista a estos datos y explicó que si bien hay menos religiosos ha aumentado el alumnado laical: «Hoy hay más estudiantes no religiosos que cuando empezamos».